El Sol es la estrella que gobierna nuestro sistema planetario, su luz baña nuestro mundo llenándonos de vida y energía. En este sentido, los lucernarios permiten la entrada de esa luz al interior de cualquier recinto, con lo que hacen maravillas al resaltar todas las habitaciones de una vivienda dándoles vida y dinamismo. 

Existe muchos tipos de lucernario, materiales, cubiertas y tonos, por lo que escoger el más adecuado para ti, puede resultar un poco abrumador. En esta guía encontrarás mucha información que te ayudará a elegir el que mejor se adapte a tus necesidades. 

¿Qué es un lucernario?

También conocido con el nombre de claraboya o tragaluz, es una ventana que, por lo general va situada en el techo o en la parte superior de una pared. Su objetivo principal es permitir la entrada de luz natural hacia el interior de una habitación o estancia. Así, gracias a su posición elevada, ofrece mucha más iluminación que una ventana normal, lo que convierte a un tragaluz en la opción ideal para un recinto donde se desee luz natural.

Ahora bien, es de tener presente que, dependiendo del material conque esté fabricado y del mantenimiento periódico que se le dé, un lucernario puede tener una vida útil que va desde los 15 hasta los 30 años. Sin embargo, factores como fuertes lluvias y otros agentes atmosféricos pueden ocasionar que el color cambie poco a poco con el paso del tiempo.

Mantenimiento de los lucernarios

Por lo general requieren de poco mantenimiento, pero es convenientes revisarlos de forma periódica (por lo menos una vez al año) para asegurarse de que no tienen grietas o fisuras y que cumplen su función adecuadamente. Estos controles rutinarios, además, te permitirán comprobar si existen problemas estructurales que comprometan la resistencia del lucernario. 

Al respecto, el tiempo y las condiciones del medio ambiente son las principales razones del deterioro de los lucernarios. Para minimizar los daños y asegurar una mayor vida útil de los tragaluces, es importante limpiarlos regularmente para eliminar la suciedad superficial. 

Se recomienda el uso de un cepillo o un paño, agua caliente y un detergente que no sea muy abrasivo. 

Lucernarios y el ahorro energético 

Los tragaluces son una solución elegante e inteligente cuando se quiere proporcionar luz natural a una estancia que requiere de mucha iluminación, pero no se desea aumentar los niveles de energía eléctrica (y el coste).

No solo se integran perfectamente a la fachada del edificio, sino que cuentan con cualidades para un buen aislamiento térmico. Algunos modelos son excelentes para regular la temperatura de la estancia de forma práctica, económica y sin utilizar energía eléctrica. De esa forma, permiten reducir los costes relacionados con calefacción e iluminación.

Materias primas utilizadas en la fabricación de lucernarios

Los materiales que se emplean en la fabricación de los tragaluces, además de permitir el paso de la luz del sol, deben ser duraderos y cumplir requisitos de seguridad, protección, aislamiento y resistencia al fuego. Las principales materias primas que se utilizan en la producción de un lucernario son: 

Policarbonato

El policarbonato es un material a base de una resina plástica de gran resistencia y dureza. La mayoría de Lucernarios se fabrican de este material. Tiene una gran capacidad de transmisión de luz, es un excelente aislante térmico, resiste muy bien el fuego y soporta posibles impactos. Además, es un material muy manejable que se adapta a proyectos grandes o pequeños y resiste muy bien las condiciones del medio ambiente.

Algunos modelos cuentan con pequeñas cámaras de aire o celdas que proporcionan luz directa o difusa en función de sus necesidades o requerimientos. 

Fibra de vidrio

Este material está fabricado de numerosos filamentos cerámicos extremadamente finos unidos entre sí. Es resistente, ofrece altos niveles de iluminación difusa, protege la estancia de los rayos ultravioleta y evita posibles fugas térmicas.

Vidrio de seguridad (templado)

El vidrio está fabricado de dos o más láminas de vidrio unidas entre sí por un pegamento polimérico trasparente. Ofrece protección contra el fuego y transmite muy bien la luz del Sol. Además, resiste posibles impactos y es un material muy versátil que puede adquirirse en multitud de acabados.

PVC

Este material no es muy utilizado en la elaboración de lucernarios, pero debido a su bajo coste, en los últimos años ha ganado un poco de popularidad. Ofrece un paso de luz óptimo, pero no resiste muy bien los impactos o las condiciones ambientales. Además, para que funcione correctamente deben tomarse medidas de seguridad adicionales.

Factores a considerar antes de instalar un lucernario

Instalar un lucernario es una labor que requiere de personal con experiencia en construcción y reformas. Además, el modelo que escojas debe ser compatible con el tipo de aislamiento térmico que está instalado en la edificación. 

De igual manera, se debe prestar atención especial a la posible aparición de puentes térmicos a lo largo de toda la cubierta o a filtración de aire o humedad en la unión de la cubierta con en lucernario.