La seguridad es un factor muy importante en el mundo moderno y poder restringir el acceso de vehículos a zonas donde circulan personas es de mucha ayuda para garantizarla.

Contar con una forma de controlar, de forma sencilla, los vehículos que acceden a un área determinada es cada vez más relevante y no se puede dejar de lado. 

En este sentido los bolardos o pilonas son de gran ayuda. 

¿Qué es una pilona?

Una pilona o bolardo es un poste de baja altura. Por lo general son fabricadas en concreto o metal (como aluminio fundido, acero inoxidable o hierro). Las mismas, se ancla al suelo para impedir el paso de vehículos a áreas destinadas a peatones.

Por su parte, existen varios tipos y modelos. Algunos son fijos, otros se pueden montar y retirar a mano y, los más prácticos, desaparecen bajo tierra accionados por un mando a distancia.

Pilonas fijas

Son postes bajos en forma de columnas elaboradas en materiales muy resistentes como concreto, hierro o acero inoxidable. Su función principal es evitar el acceso de coches a áreas peatonales. Están diseñadas para fijarse al suelo permanentemente mediante anclajes robustos y resistentes. 

Pilonas extraíbles

Por lo general están elaboradas en hierro y acero inoxidable. Se fijan al suelo mediante una placa de anclaje que permite colocar y retirar la pilona cuando sea necesario. A su vez, para evitar la liberación no autorizada cuentan con un sistema que puede estar asegurado con un candado o una cerradura. 

Son la opción correcta para ser colocadas en calles peatonales, zonas comunitarias, parques públicos, o en cualquier área donde se desee limitar el acceso vehicular. 

Pilonas abatibles

También son elaboradas en materiales resistentes como hierro o acero inoxidable. Las mismas son Ideales para delimitar el paso de vehículos y permitir la circulación de peatones en determinadas áreas.

Cuentan con un sistema que les permite abatirse perdiendo la verticalidad y llegar al suelo. De igual manera, tiene un dispositivo de bloqueo para impedir que cualquiera la active. 

Pilonas automáticas 

Los bolardos o pilonas automáticas son dispositivos diseñados para controlar el acceso de vehículos a un espacio público o privado. Estas presentaciones pueden ser accionadas mediante un mando a distancia o a través de una caja de control con interruptores o lectores de tarjeta, accesibles desde la ventanilla del conductor.

Al ser activado, el bolardo automático se hunde hasta llegar al ras del suelo para permitir el acceso de los vehículos.

Funcionan gracias a unos robustos sistemas hidráulicos que se colocan bajo el suelo. Están diseñados para un uso intenso y constante. El sistema de subida y bajada queda oculto a la vista y permite accionar la pilona para permitir o no el paso de vehículos. 

¿Cómo se instala una pilona automática? 

Los borlados automáticos son instalados con mucha frecuencia. Cada vez más Ayuntamientos, Comunidades, Empresas, Instituciones públicas, etc. instalan algunos sistemas de acceso que le permita controlar el paso a aquellos usuarios ajenos a la propiedad. Las pilonas, junto las barreras, son los dispositivos más utilizados para limitar el acceso de vehículos. 

A continuación, encontrarás una guía práctica que te puede ayudar a instalar un dispositivo de este tipo. 

Escoger la pilona que mejor se adapte a tus necesidades

Las pilonas vienen en muchos modelos y diseños y una pequeña diferencia puede ocasionar inconvenientes al instalarla. Por esta razón, es importante escoger el modelo más adecuado para tu instalación. 

Al respecto, debes tomar en cuenta factores como el tipo de suelo donde será instalada, las dimensiones mínimas y máximas, el sistema de elevación, etc. 

Planificar de antemano los elementos necesarios para el sistema

Antes de comenzar con la obra es recomendable considerar aspectos fundamentales para el funcionamiento correcto del bolardo. 

Por ejemplo, si tu intención es instalar una pilona automática, debes tener presente que éstas requieren de electricidad, por lo que deben tener acceso a la corriente eléctrica. Además, requieren un drenaje para que el agua no se acumule en la cavidad ya que eso puede producir inconvenientes y fallas en los componentes hidráulicos.

La fosa 

Se debe cavar un hueco o fosa lo sufrientemente grande para el modelo de pilona escogido. A su vez, hay que tener en cuenta un espacio adicional para la base de concreto y las partes que conforman el sistema del borlado. 

Insertar cilindro de cemento

Por lo general, se debe instalar un cilindro de cemento que forma una cavidad donde se ubica el cuerpo de la pilona cuando está en su posición baja.  

Colocar y comprobar el drenaje: 

Se debe instalar la tubería de drenaje para el agua de lluvia. De igual manera, antes de continuar con el proceso, es conveniente comprobar que el drenaje funcione correctamente. 

Cajón de cimentación 

Se debe fabricar un cajón de concreto alrededor de la fosa. De esta forma se mantendrá la integridad de la fosa y se aumentará la vida útil del bolardo. 

Colocar y nivelar las pilonas 

Se debe colocar la pilona dentro del cilindro de cemento. Es recomendable que en este punto se nivele la parte superior de la pilona con el borde de la calzada.

En este momento se debe conectar la electricidad y demás componentes como el cableado de control de acceso. 

Relleno 

Se debe rellenar con arena la fosa hasta llegar a unos veinte o veinticinco centímetros del nivel de la calzada. 

Puesta a punto y comprobación de funcionamiento

Se debe comprobar que cada parte del sistema funcione correctamente. Si el sistema cuenta con activación por mando a distancia se debe corroborar que trabaje de forma adecuada. 

¡Acude siempre a servicios profesionales!

En Mundo Cierres somos expertos en diseño e instalación de Pilonas, por lo que no dudes en contactarnos si tienes la intención de colocar estos sistemas de protección a tu propiedad. 

No olvides que la seguridad no tiene precio y si a la instalación de sistemas de seguridad le sumas una mano de obra calificada y con experiencia, tendrás resultados garantizados.