Los cerramientos metálicos son una propuesta excelente para todo aquel que busque privacidad, fácil instalación y un precio acorde a su presupuesto. De igual manera, la versatilidad de modelos, hace de estos cerramientos una opción ideal para casi cualquier tipo de construcción.

¿Qué es una malla metálica?

La malla metálica es una de las opciones más populares a la hora de realizar un cerramiento. Normalmente, la misma está elaborada en acero galvanizado. Se puede encontrar sin ningún recubrimiento o plastificada. Habitualmente son de color verde, aunque también las podemos encontrar de otros colores.

Viene con varias formas, una de las más comunes es la romboidal. Este tipo de malla se puede utilizar prácticamente en todo tipo de terreno sin importar el tipo de superficie o las condiciones medioambientales. 

Cerramiento de malla en Cantabria

Consejos para instalarla correctamente 

Instalar un cercado puede convertirse en toda una odisea si no se tiene claro el tipo de cerramiento que se va a utilizar o si no se planifica con anterioridad. 

Antes de empezar, se debe elegir el tipo de cerramiento que se va a instalar. Así, para aquellos sitios que no requieren de una seguridad especial, los enrejados comunes serán suficientes. También están disponible las mallas electrosoldadas que ofrecen una mayor seguridad.

Luego es recomendable determinar la cantidad de material necesario para realizar el cercado. Es conveniente ser muy precisos en este punto, ya que, si no se adquiere la cantidad adecuada, es posible que no se pueda concluir a tiempo el trabajo o que se pierda dinero en el material sobrante. 

Dependiendo del perímetro del área a cercar, se decide la cantidad de material que se va a utilizar. Por lo general, las mallas vienen en grandes rollos que tienen unas medidas determinadas, por lo que se debe comprar la cantidad de rollos exacta que se requiera.

Para determinar la cantidad de postes necesarios se deben colocar cada 3 metros. Además, de los postes de tención que se colocan cada 25 metros.

Tipos de mallas metálicas en Cantabria, los modelos más utilizados

En el mercado se puede encontrar gran variedad de mallas para cercar jardines, fincas, granjas, patios, etc. Aunque a primera vista parecen todas similares, en realidad existen grandes diferencias. 

Aquí encontrarás los tipos más comunes y sus principales características:

Malla simple torsión

Es la más común y tradicional, por qué puede ser utilizada en la gran mayoría de cerramientos. Este tipo de malla está elaborada en metal galvanizado y se puede adquirir con un recubrimiento plástico. Normalmente viene en color verde, pero también se puede encontrar en color negro.

Tienen una estética simple y agradable que resulta ser bastante atractiva. Es muy fácil de instalar y su mantenimiento es sencillo y económico. Se utiliza para cercar fincas, instalaciones deportivas, cierres residenciales, jardines, entre otros muchos usos.

Son muy resistentes, bastante económicas y son aptas para cercar terrenos grandes o con elevaciones y relieves. 

Cerramiento de malla de simple torsión en Cantabria

Mallas triple torsión

Este tipo de malla presenta un diseño hexagonal y también están elaboradas en acero galvanizado. Está formada por dos alambres galvanizados que se unen formando zonas de tres torsiones enlazadas en sentido inverso. Este tipo de unión garantiza un alto grado de flexibilidad en todas las direcciones.

Su particular forma de construcción impide que se desarme si uno de los alambres se rompe o deteriora. Es muy flexible y carece de nudos de fijación.

Su uso más habitual es en la contención de taludes o construcción de gaviones, también se utiliza para jaulas o corrales para aves.

Mallas ganaderas o cinegética

También denominada malla cinegética. Está diseñada específicamente para su uso agrícola y ganadero. También se usa en la contención de animales en las reservas cinegéticas.

Está elaborada en alambre galvanizado reforzado y es muy resistente. Gracias a su fuerte construcción evita la deformación si un animal pesado (como el ganado) se apoya sobre la misma.

Mallas electrosoldadas

Están formadas por alambres longitudinales y transversales que se cruzan perpendicularmente y están unidos entre sí, mediante soldaduras eléctricas. Está disponible en acero galvanizado por lo que son muy resistentes a la corrosión y la oxidación.

Son fabricadas habitualmente con alambre de alta resistencia de un diámetro de 5 mm y con cuadrícula de 200×50 mm. Tiene pliegues de refuerzo y puntas defensivas de 25 mm. El acabado estándar es pre-galvanizado, post-galvanizado, o pre-galvanizado y  plastificado en color, siendo el verde o el negro los más habituales, también se puede encontrar en antracita y blanco o incluso en otros colores encargándolos previamente.

Son bastante ligeras. Su montaje es sencillo siempre y cuando el terreno esté nivelado, o bien se instale sobre un muro, donde se puede empotrar o atornillar con placas base.

Carecen de nudos de fijación lo que previene posibles heridas de personas y animales. 

¿Qué debes tener presente sobre los cerramientos metálicos?

Es importante destacar que casi todos los tipos y modelos de mallas están disponibles en distintas calidades, medidas, grosores de alambre o tamaño de los agujeros. Es muy recomendable tener esto en cuenta a la hora de escoger la malla para su cerramiento.

Si estás pensando en realizar un cerramiento en una propiedad o terreno, no dudes en consultarnos, estamos dispuestos a apoyarte y asesorarte.